Micalzado nació en 2020 como un proyecto pequeño pero lleno de sueños. Fue una iniciativa en pareja, creada con la idea de generar un ingreso extra en medio de situaciones difíciles. Yannick, quien trabajaba como cajero, odiaba su trabajo y vio en esta oportunidad la posibilidad de tener un empleo independiente y apasionante.
Al principio, no contábamos con ahorros, por lo que comenzamos invirtiendo dinero prestado. Las primeras ventas fueron a familiares y amigos, un círculo pequeño pero fundamental que nos permitió crecer de a poco. Este apoyo cercano fue la base para lo que hoy es un emprendimiento sólido.
El avance fue constante y pronto decidimos dejar nuestros trabajos formales para dedicarnos al 100% a Micalzado. Esta decisión marcó un antes y un después, consolidando la marca y expandiendo nuestro alcance. La pasión y el compromiso se volvieron nuestro motor principal.
Aunque hoy la presencia física de Yannick no nos acompaña, su esencia vive en cada paso que damos. Su memoria está presente en cada producto, en cada decisión, y en el equipo que trabaja día a día para mantener viva esa llama. Para nosotros, para sus seres queridos y para todos ustedes que forman parte de esta comunidad, Yannick estará vivo eternamente.
Micalzado no es solo una marca, es una historia de amor, esfuerzo y perseverancia que queremos compartir con todos ustedes. Gracias por ser parte de este camino y permitir que la esencia de Yannick siga inspirándonos cada día.